A tres cosas teme el individuo, a la muerte, la locura y a la culpa, siendo esta última su más asidua persecutora.
Debo hacer la salvedad de que, me refiero a la culpa, como la asunción de responsabilidad hacia los hechos que acompañan al individuo en su contexto de vivir. La responsabilidad suele ser atribuida tanto a entidades espirituales, como a cualquier persona o unidad superior, acto que aporta al individuo la sensación de libertad, sin avisarle, que queda esclavo de la suerte, de terceros o en el peor de los casos de una idea delirante. Recurrimos al uso de este mecanismo de defensa para suprimir la necesidad de utilizar la fuerza individual.
Dios es nuestra superior entidad espiritual del bien, y que hacemos responsable de todo lo bueno. Encomendamos a Dios nuestras metas, pero se nos olvida encomendar a nuestras propias manos la ejecución de las mismas. Entonces, si no se te dio, no fue porque Dios no quiso, tal vez fue porque no hiciste bien tu diligencia.
El Diablo, que representa la maldad y la mala suerte, el gran responsable de todo lo negativo. Le atribuimos nuestros más bajos deseos, nuestros peores sentimientos y las malas acciones, no nos damos cuenta de nuestra maldad, de lo que provocamos en la gente, de que actuamos por decisión y hemos decidido maleducar al mundo. Tendemos a sembrar piedras y por fe pensamos cosechar maíz.
El gobierno es el conjunto de personas que dirige una nación. Es más que notable la crisis política en el mundo, la falta de moral y honradez de los dirigentes, el abuso hacia la clase pobre. Pero nuestros dirigentes no vienen de marte, vienen de nuestros hogares, de nuestros barrios, de los mismos que hoy los critican y que no supieron darles educación. Aprendamos a hacer comunidad, apoyarnos y no depender, educar nuestros hijos, trabajar y aportar nuestra fuerza para gobernar nosotros a los políticos y no los políticos a nosotros.
Ser responsable de tus actos te puede hacer amo de tus resultados.
No podremos sanar el mundo si nuestros pensamientos son enfermos; todos saben hacer el bien, solo falta quienes se decidan a hacerlo.
Briant Taveras
Excelente, me gustó mucho.
ResponderBorrarWao,me encantó. Excelente.
ResponderBorrarMuy interesante es la realidad
ResponderBorrarQue el Señor te siga ayudando a ser mas escritos 😉
Waoooo muy interesante. Felicidades Braian.
ResponderBorrar¡Excelente!
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