Desde mi saber, la demagogia es la absurda compra individual de un sueño colectivo, transacciones que se pactan por persona y que se lloran en familia, el nefasto resultado de intelectos en desuso, de ilusiones sin soldado y el poder del pueblo envuelto en conformidad. La demagogia tiene vendedores y siete mil millones de adictos a las compras.
Zapatos lustrados, sonrisa de ensayo, camisa almidonada, dos gotas de sudor dibujadas y una actitud impermeable a la crítica, el vendedor, sabe lo que quiere cobrar pero no tiene lo que debe vender. Con dos litros de agua de azúcar refinada tiene el brebaje perfecto de los ilusos, solo cambia la etiqueta y sabe a gloria para los usuarios de su propio infierno, aquellos que esperan un mesías para la crisis, porque no hay peores desvalidos que los conformistas.
Querido comprador de sueños, quien no sabe lo que quiere invierte en lo que no necesita, y siempre será condenado el que cree en otro individuo olvidando su propio criterio. Las promesas incumplidas, las mentiras de campaña, lo sueños que se venden, la moral que se predica y la doctrina que se impone no son de quien las da, siempre han sido y serán de quienes la reciben, porque olvidan sus manos que cultivan la tierra, olvidan su propia historia por las que otro ha vivido, porque esperan que un solo par de manos hagan el trabajo de millones de ciudadanos al margen de su propia responsabilidad.
¿Qué te ha pasado mi querido comprador que ya no te importa tu prójimo?
Queremos todo o nada, el bienestar se juega a la lotería porque es mejor tenerlo todo a que cada uno tenga lo necesario. LA DEMAGOGIA existe porque queremos resultados de procesos ajenos, porque queremos que alguien resuelva pudiendo todos juntos resolver, porque cada quien hace aparte su diligencia y nos juntamos solo a compartir nuestro fracaso.
Adictos a quererlo todo, adictos a esperar un héroe, adictos a soñar despiertos, adictos al egoísmo, adictos a la demagogia.
“Buscando el bien de nuestros semejantes encontramos el nuestro.” Platón.-
martes, 4 de junio de 2019
Adictos a la Demagogia
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lunes, 2 de julio de 2018
Dios, el Diablo & el Gobierno
A tres cosas teme el individuo, a la muerte, la locura y a la culpa, siendo esta última su más asidua persecutora.
Debo hacer la salvedad de que, me refiero a la culpa, como la asunción de responsabilidad hacia los hechos que acompañan al individuo en su contexto de vivir. La responsabilidad suele ser atribuida tanto a entidades espirituales, como a cualquier persona o unidad superior, acto que aporta al individuo la sensación de libertad, sin avisarle, que queda esclavo de la suerte, de terceros o en el peor de los casos de una idea delirante. Recurrimos al uso de este mecanismo de defensa para suprimir la necesidad de utilizar la fuerza individual.
Dios es nuestra superior entidad espiritual del bien, y que hacemos responsable de todo lo bueno. Encomendamos a Dios nuestras metas, pero se nos olvida encomendar a nuestras propias manos la ejecución de las mismas. Entonces, si no se te dio, no fue porque Dios no quiso, tal vez fue porque no hiciste bien tu diligencia.
El Diablo, que representa la maldad y la mala suerte, el gran responsable de todo lo negativo. Le atribuimos nuestros más bajos deseos, nuestros peores sentimientos y las malas acciones, no nos damos cuenta de nuestra maldad, de lo que provocamos en la gente, de que actuamos por decisión y hemos decidido maleducar al mundo. Tendemos a sembrar piedras y por fe pensamos cosechar maíz.
El gobierno es el conjunto de personas que dirige una nación. Es más que notable la crisis política en el mundo, la falta de moral y honradez de los dirigentes, el abuso hacia la clase pobre. Pero nuestros dirigentes no vienen de marte, vienen de nuestros hogares, de nuestros barrios, de los mismos que hoy los critican y que no supieron darles educación. Aprendamos a hacer comunidad, apoyarnos y no depender, educar nuestros hijos, trabajar y aportar nuestra fuerza para gobernar nosotros a los políticos y no los políticos a nosotros.
Ser responsable de tus actos te puede hacer amo de tus resultados.
No podremos sanar el mundo si nuestros pensamientos son enfermos; todos saben hacer el bien, solo falta quienes se decidan a hacerlo.
Briant Taveras
viernes, 18 de noviembre de 2016
Libertad
Desde mi saber, la libertad es el poder de elegir a qué ser esclavo.
El hombre por naturaleza es dependiente, desde el inicio de los tiempos, en la búsqueda de su origen e identidad ha señalado a quien temer, a quien servir e incluso a quien atribuir su existencia. La actitud de la humanidad da a demostrar su vulnerabilidad, el apego a cualquier cosa que rija su conducta, su cultura y sus ideales es lo que ha caracterizado nuestra sociedad.
Incluso cuando nos creemos libres, no lo somos. Todas las actividades que el ser humano puede realizar y que “libremente” elige, conlleva un sinnúmero de reglas conductuales obligatorias que deberá realizar siendo así un feliz esclavo, asumiendo obstáculos, superando sinsabores cuyos fines son pedagógicos y que son vencidos por la intrínseca motivación que mueve su voluntad. ¿Qué pasa si “libremente” decide no cumplir estas reglas?, será esclavo de su fracaso, esclavo de la mediocridad, esclavo del pude ser y no fui, ¿y si no le importa? Es esclavo de una actitud sinvergüenza. El mundo gira sin avisos, sin pedir permiso, enfrentamos obstáculos diarios, consecuencias de actos quizá hasta ajenos, por eso una vez dijo el gran filósofo Zenón: “la libertad del hombre es la mera capacidad de cooperar con la casualidad del universo”.
Todos, bueno, tal vez solo en mi caso, en algún momento de la vida en el que estamos en un balcón y damos rienda suelta a la imaginación, pensamos en cómo sería lanzarse de ese tercer piso y caer de pie, estilo superhéroe, un homenaje a Hollywood. Apuesto todo contra nada a que no te lanzarías, también sé que no eres capaz de estar en peligro y no luchar por tu vida, pues no se equivocó Freud en decir que tenemos un YO que rige nuestra conducta en base al razonamiento lógico, ni se equivocó Baruch Spinoza al plantear que el individuo no goza de libertad absoluta, y está gobernado por los deseos que aseguren al final su preservación. Esclavos de la razón, de la lógica, del miedo a la locura, del miedo a la muerte, por eso “libremente” cuidamos tanto nuestra vida y nuestra mente.
En su libro Miedo a la libertad, el psicólogo Erich Fromm dijo: "La individuación es un proceso que implica el crecimiento de la fuerza y la integración de la personalidad individual". La libertad es efímera, es tan corta como temida, fugaz, hasta camaleónica, es poderosa, es el poder de dar el primer paso y saber administrar la cadena de consecuencias que genera.
No temas a la libertad, solo elige bien a que ser esclavo.
jueves, 6 de octubre de 2016
DEPRESIÓN
Por: Rosmery Paulino D.
Desde Mi Saber, este silencioso trastorno de la personalidad, es considerado como la enfermedad del siglo la cual afecta más de 350 millones de personas en el mundo, afectando más a las mujeres según afirma la Organización Mundial de la Salud (OMS).
La depresión se caracteriza por signos y síntomas tales como:
Las personas afectadas por lo general, no buscan ayuda médica, sino por medio de intermediarios quienes interfieren en dicha situación y consiguen buscar ayuda profesional. No obstante, otra barrera a la cual se enfrenta el paciente, es el alto costo de dichos fármacos, los cuales en muchas ocasiones no son asequibles para personas con bajos ingresos. Otra problemática es el grado alto grado de adicción que producen estos fármacos, razón por la cual personas rehúyen al tratamiento, por miedo a depender de ellos por el resto de su vida.
En ocasiones el grado de depresión es tan crónico, que puede provocar pensamiento suicidas, ya que la persona afectada por lo general se aísla y pierde el interés por actividades que anteriormente disfrutaba; suelen encerarse en "su mundo gris" desesperanzados y ahogados en las aguas de la tristeza sin buscar ayuda alguna, y en casos peores hasta la muerte. Esto puede afectar tanto a nivel familiar, escolar, laboral en pocas palabras afecta en forma generalizada. El exceso de estrés, compromisos, la vida agitada, el manejo inadecuado de los problemas son factores que inciden en su desarrollo.
La depresión es un cáncer en nuestra sociedad, tanto así que las ventas de fármacos antidepresivos han sido altamente demandados y más que una enfermedad, debemos tener conciencia de su componente psicológico. Mientras no aprendamos a mantener las emociones y problemas del diario vivir en manera armoniosa, en ocuparnos en vez de preocuparnos, manteniendo siempre una actitud positiva... los fármacos no funcionaría de manera efectiva. Existen tratamientos farmacológicos efectivos, no obstante, si estos no se acompañan de psicoterapia regular los resultados podrían no ser los más asertivos.
Sería conveniente eliminar de nuestro vocabulario la palabra "si hubiera" tal como argumenta Carlos Cuauhtémoc Sánchez en su libro "Ser feliz es la neta": Las dos palabras que siembran mayor desdicha en los seres humanos son estas: Si hubiera... Mientras nuestra boca pronuncie estas palabras, no seremos felices (Si hubieras llegado a tiempo. Su hubiera llovido menos. Si me hubieras hecho caso. Si hubiéramos sabido). El exceso de pasado y de preocupaciones no aportan nada positivos. Pensemos siempre en positivo y busquemos ayuda ante la enfermedad silenciosa del siglo, la depresión.
Desde Mi Saber, este silencioso trastorno de la personalidad, es considerado como la enfermedad del siglo la cual afecta más de 350 millones de personas en el mundo, afectando más a las mujeres según afirma la Organización Mundial de la Salud (OMS).
La depresión se caracteriza por signos y síntomas tales como:
- Decaimiento
- Bradicardia
- Descenso del apetito o comer en exceso
- Tristeza
- Aislamiento
- Pérdida del interés por actividades antes disfrutadas
- Agresividad
- Pensamientos suicidas
Las personas afectadas por lo general, no buscan ayuda médica, sino por medio de intermediarios quienes interfieren en dicha situación y consiguen buscar ayuda profesional. No obstante, otra barrera a la cual se enfrenta el paciente, es el alto costo de dichos fármacos, los cuales en muchas ocasiones no son asequibles para personas con bajos ingresos. Otra problemática es el grado alto grado de adicción que producen estos fármacos, razón por la cual personas rehúyen al tratamiento, por miedo a depender de ellos por el resto de su vida.
En ocasiones el grado de depresión es tan crónico, que puede provocar pensamiento suicidas, ya que la persona afectada por lo general se aísla y pierde el interés por actividades que anteriormente disfrutaba; suelen encerarse en "su mundo gris" desesperanzados y ahogados en las aguas de la tristeza sin buscar ayuda alguna, y en casos peores hasta la muerte. Esto puede afectar tanto a nivel familiar, escolar, laboral en pocas palabras afecta en forma generalizada. El exceso de estrés, compromisos, la vida agitada, el manejo inadecuado de los problemas son factores que inciden en su desarrollo.
La depresión es un cáncer en nuestra sociedad, tanto así que las ventas de fármacos antidepresivos han sido altamente demandados y más que una enfermedad, debemos tener conciencia de su componente psicológico. Mientras no aprendamos a mantener las emociones y problemas del diario vivir en manera armoniosa, en ocuparnos en vez de preocuparnos, manteniendo siempre una actitud positiva... los fármacos no funcionaría de manera efectiva. Existen tratamientos farmacológicos efectivos, no obstante, si estos no se acompañan de psicoterapia regular los resultados podrían no ser los más asertivos.
Sería conveniente eliminar de nuestro vocabulario la palabra "si hubiera" tal como argumenta Carlos Cuauhtémoc Sánchez en su libro "Ser feliz es la neta": Las dos palabras que siembran mayor desdicha en los seres humanos son estas: Si hubiera... Mientras nuestra boca pronuncie estas palabras, no seremos felices (Si hubieras llegado a tiempo. Su hubiera llovido menos. Si me hubieras hecho caso. Si hubiéramos sabido). El exceso de pasado y de preocupaciones no aportan nada positivos. Pensemos siempre en positivo y busquemos ayuda ante la enfermedad silenciosa del siglo, la depresión.
miércoles, 5 de octubre de 2016
MOTIVACIÓN
Desde Mi Saber, la motivación
es el combustible capaz de mover ese gran motor que es
la voluntad, un motor tan poderoso que decide el resultado de
tus metas sin importar lo que corra en tu contra.
Existen dos tipos
de motivación: la intrínseca, que existe sin ningún tipo de
recompensa o incentivo externo, sino que surge por auto
satisfacción y superación personal; y la extrínseca, que se da
cuando el interés se encuentra en la expectativa de una retribución,
la cual, en muchos casos no tiene nada que ver con la
acción realizada. Desde la infancia lidiamos con estos tipos de
motivaciones, como es el ejemplo del típico caso madre-hijo de ¨si te comes
todo te compro el helado¨, pero cuando es la comida que al niño le gusta el
verdadero problema es quitarle el plato, su motivación es su propia
satisfacción.
No
tengo ningún problema con las motivaciones extrínsecas, por
ejemplo, cada trabajador es digno de su salario y una de sus metas es
justificar su sueldo, o el estudiante que ve como norte una buena calificación.
Pero, ¿no debería el trabajador pensar también en su
satisfacción y plenitud dentro de su labor?
¿no debería ese alumno pensar también es su
aprendizaje?
El resultado de tus
acciones será tan puro y significativo como lo sean sus motivaciones. Todo lo
que hacemos debemos sentirlo, vivirlo, hacerlo nuestro, el
mas mínimo estimulo a nuestra voluntad debe estar
influenciado por una motivación intrínseca, por quererlo, ya que
cualquier acto involuntario termina siendo desagradable por mas sencillo que
sea. En el trabajo, en el amor, en tus estudios, en todo, se requiere un
pequeño grado de egoísmo, porque actuando sin querer se es esclavo, no
feliz. Que te motive siempre el deseo, que las demás cosas sean
añadiduras.
Briant
Taveras
lunes, 3 de octubre de 2016
AUTOESTIMA
Desde Mi Saber, la Autoestima es el eje central de la estabilidad emocional humana, la cual, aunque es influenciada por otros factores, la considero el resultado de un individuo elevado a la potencia del afecto hacia sí mismo. La influencia de la autoestima en la personalidad causa un efecto directamente proporcional, es decir, que los cambios positivos o negativos en la personalidad de un individuo siempre tendrán algo que ver con su autoestima.
Siempre he pensado que la vulnerabilidad es la esencia de lo humano, la mortalidad guarda consigo el tesoro que nos hace valorar la vida, lo que me hace pensar, que si cuidamos el cuerpo para prevenir la muerte física, también debemos cuidar nuestras mentes, nuestra estima, para prevenir una muerte emocional. Vivimos y actuamos en reacción a estímulos coordinados por la sociedad, que deben afectarnos, pero sin desestabilizarnos.
La construcción de una autoestima alta será siempre la responsabilidad de una mente adulta, cargando así con la responsabilidad de guiar a bien la personalidad en potencia de los infantes. La persona crea una buena autoestima asumiendo la igualdad de valía para cada ser humano y reconociendo las virtudes y defectos como el equilibrio de un átomo perfecto.
Conócete, tanto que afirmes la confianza en tus virtudes y habilidades, de manera que tus deficiencias o defectos no pesen lo suficiente para hundir tu barca. Conócete, tanto que asumas tus limitaciones y seas feliz sacando provecho a lo que puedes dar de ti.
Briant Taveras
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